Translate

martes, 27 de diciembre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA: hoy sale del olvido Juan Pedro de Vargas

Juan Pedro era hijo de Juan Miguel y estaba casado con Ramona Franco. Natural de Lorca, fue preso en esta ciudad la madrugada del 31 de julio de 1749. Recluido  en el arsenal de Cartagena, se le describió en su asiento como hombre de buen cuerpo, pelo negro, moreno, algo pecoso de viruela, ojos melados, labios gruesos, poca barba, lunar pequeño en el remate del ojo izquierdo. Propuesto para su libertad en conformidad con la Real Orden de 28 de octubre de 1749, permaneció en el arsenal hasta que se fugó el 25 de junio de 1761. Desde cuyo momento no volvemos a tener noticias de él.
Cárcel antigua de Lorca

lunes, 19 de diciembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES: El marqués de la Ensenada recaba información para dar destino a las mujeres gitanas presas tras la redada de 1749

El rey quiere que tomando V. el conocimiento y noticias que necesite, informe si puede haber en esa ciudad y su reino, algún sitio o más de uno capaz de establecer y conservar en segura acomodada reclusión cualquier número de mujeres gitanas que por Real Disposición han recogido para que se empleen en las maniobras de fábricas u otras que se las apliquen, y del de las muchachas de la edad desde cinco a diez años, que tendrán lugar en casas de Misericordia o recolección, y con que habrá de concurrir para su ingreso o manutención, y de orden de S.M. lo participo a V. para su cumplimiento.

COMENTARIO: tras las redadas del verano de 1749, y separadas las mujeres de los hombres en consonancia con el proyecto de "exterminio", el marqués de la Ensenada dudaba aun a finales de agosto, el destino que les había de dar a las mujeres, por lo que sondeó entre aquellas autoridades que las tenían bajo su custodia, la infraestructura de: talleres, casas de misericordia y otros establecimientos piadosos donde ubicarlas. Aun pasarían meses, incluso años en proporcionarles un destino definitivo con el que solventar la improvisación que condenó a centenares mujeres a la enfermedad y a la muerte.

jueves, 15 de diciembre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA: hoy sale del olvido Indalecio Santiago

Indalecio Santiago (posiblemente uno de los pocos gitanos que portaría el nombre del santo patrón almeriense), hijo de Miguel y María, fue una de las 87 personas gitanas capturadas el 27 de agosto de 1749 en la ciudad y jurisdicción de Almería, en cumplimiento de la orden real de julio antecedente. En total, alrededor de nueve mil miembros de la comunidad gitana fueron arrestados en todo el territorio español, con la finalidad de proceder a la desaparición de la etnia gitana en España.
Indalecio contaba solo 13 años en el momento en que fue preso y enviado a la alcazaba de Almería. Desde allí fue enviado a su homónima en la Alhambra de Granada, para posteriormente, vía Málaga, ser destinado al arsenal de La Carraca para realizar trabajos forzados en una de sus maestranzas.
Atendiendo a las súplicas de los gitanos encerrados en diferentes partes de la península y al replanteamiento del proyecto por el Consejo de Castilla, el rey decidió conceder un indulto parcial en octubre del mismo año a aquellos que pudieran demostrar sus buenas costumbres y comportamiento. Liberado, volvió a Almería, donde residió ejercitándose, entre otras actividades, como canastero, ocupación que sin embargo le reportaría también problemas.
El 8 de abril de 1763 fue remitido a la ciudad de Almería tras ser detenido en las cercanías de Pechina por el alcalde de esa localidad. Posiblemente originario del lugar de Rioja, donde fue bautizado, llevaba siendo vecino de Almería hacía muchos años. Manifestó ser jornalero y trabajador “en lo que le sale”, expresión que manifiesta su eventualidad y la imposibilidad de mantenerse con una sola ocupación.
El delito de Indalecio consistió en salir de la ciudad de Almería sin la licencia que los gitanos estaban obligados a solicitar a las respectivas justicias; bien porque se arriesgara a salir sin ella por ser cercano el lugar a donde se dirigía, bien porque como confesó “que hasta de presente ha ignorado semejantes órdenes, pues a saberlo no hubiera sacado una licencia, si dos”, ya que “como otras veces, ha hecho viajes al río sin licencia, y también otros castellanos nuevos no le han dicho cosa alguna”, por lo que “había tenido por cierto no ser necesaria dicha licencia, que no llevo por ser razón dicha”.
La razón de tal salida se debió a la necesidad de ejercer una de las actividades complementarias más características del gitano: la de canastero, para la que necesitaba mimbre, motivo por el que pasó a “Pechina a buscar unas varas para hacer unas canastas por cuanto en esta ciudad no las hay”.
Procesado, las declaraciones de los testigos resultaron decisivas, pues manifiestaron las grandes cualidades de Indalecio. Por un lado, Antonio Carrillo expresó que “le ha conocido obediente a todos y a su madre, trabajador a cuanto le sale, y con el testigo siendo como es labrador todos los años, lo ha ocupado en segar, en lo que ha cumplido fiel y legalmente”. Otro testigo: Pedro Ribera añadió que Indalecio “era empleado en su trabajo de jornalero y en todo lo demás que le sale, y segando a su debido tiempo, sin estar mal entretenido y bien querido en el pueblo, obediente a todos y (...) a su madre”. El deponente restante, Miguel Ventaja, vino a confirmar todo lo expresado por los otros dos testigos, añadiendo solamente que: “es hombre de bien sin haber dado nota, y escándalo en esta ciudad de donde es vecino, ni menos haber cometido infamia alguna”.
El entonces alcalde mayor de Almería, don José Teodosio Delgado y Montero, emitió en consecuencia el 9 de abril de ese año, un auto de libertad dada la “buena aplicación de Indalecio Santiago al trabajo, y ser de las costumbres que exhibía y de buena inclinación. Además, se lleva el haber ignorado ser preciso sacar licencia para pasar a los lugares de esta jurisdicción, y más que ver con bono su madre”. Por todo lo cual mandaba “se le suelte de la prisión”, limitándose a apercibirlo, para que “en lo sucesivo no vuelva a salir de esta ciudad para sus lugares ni otras partes sin el requisito de licencia de esta Real Justicia, observando las Reales Órdenes de su Majestad; pena de cuatro años de presidio. Y conforme en su aplicación y trabajo, sin hacerlo contra la pena de lo referido”..
Años más tarde volvemos a tener noticia de Indalecio con ocasión del repartimiento de única contribución de 1771, figurando como el tercer mayor impositor de los vecinos gitanos almerienses, superando incluso la media de todos los contribuyentes.


Familia haciendo cestas de mimbre

Alcazaba de la Alhambra. Al fondo palacio de Carlos V, lugar de encierro de las mujeres gitanas
MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. La Minoría Gitana de la Provincia de Almería durante la Crisis del Antiguo Régimen (1750-1811). Almería, 1998.

viernes, 9 de diciembre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA: hoy sale del olvido Serafina Gil y sus dos hijos

Serafina Gil era viuda de Francisco Gil y vecina de San Feliú de Guixols, donde el 24 de agosto de 1749 fue capturada junto con sus dos hijos: Rosa, de 15 años, y Francisco, de sólo 5. Aunque se trataba de una mujer de 34 años de edad, debía hallarse enferma, pues siendo transferida a una de las cárceles dispuestas como depósito provisional, no pudo seguir el camino junto a las demás mujeres presas. Sus guardianes se deshicieron de ella dejándola en uno de los caminos del Ampurdán junto a sus dos hijos y prosiguieron hacia su destino. No debía estar muy imposibilitada, pues tres días después fue avistada formando parte de un grupo compuesto por una docena de personas, que huidos, habían vuelto a San Feliú. Presa nuevamente, a partir de este momento se le pierde la pista al igual que a su hijo Francisco. De Rosa sin embargo, sí sabemos que se hallaba en el depósito provisional de Barcelona el 18 de noviembre de 1750, donde permanecía en septiembre de 1760. Probablemente se le pondría en libertad en los años siguientes.
San Feliú de Guixols -Wikipedia.

viernes, 25 de noviembre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA: hoy sale del olvido José Amador

José Amador era hijo de Fernando y era natural de Cantoria (Almería). En el asiento de forzado fue descrito como de buen cuerpo, hoyoso de viruelas con lunares (alguno con pelos) al lado izquierdo de la nariz, en el carrillo derecho. Condenado por la Chancillería de Granada a diez años de galeras por la muerte dada a Pedro Carreño, fue dopsitado sobre la San José el 13 de agosto de 1738. Su gran fortaleza le  permitió sobrevivir a esta pena, y el 2 de agosto de 1748, se le dio libertad estando en Cartagena. Poco le duraría sin embargo, su recobrada libertad, pues habiéndose instalado en Huércal-Overa, fue capturado la madrugada del 31 de julio de 1749 y enviado posteriormente al arsenal de Cartagena, en el que se mantuvo hasta alcanzar nuevamente su libertad, posiblemente en virtud de la orden de octubre de ese mismo año, ya que el 21 de septiembre de 1760 se hallaba libre en Zaragoza, a cuya ciudad acudió para hacerse cargo de varias gitanas para llevarlas a distintos parajes de Almería.

Cartagena, lugar donde José Amador sufrió las penas de galeras y arsenales

viernes, 18 de noviembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES: el marqués de Mina solicita al marqués de la Ensenada, que por "piedad , se acuerde de las mujeres gitanas presas en Cataluña.

Excmo. Sr.
Muy Sr. mío: tengo entendido de que por un efecto de la piedad del rey, se han mandado hacer en esta capital mil vestidos, compuestos de un jubón, un guardapiés, una mantilla y dos camisas, para distribuir de limosna a las gitanas de Valencia y Málaga; y respecto de que las de este principado se hallan en la misma desnudez y miseria, será muy propio de la conmiseración de Su Majestad el hacer memoria de ellas y del buen corazón de Vuestra Excelencia el influirlo (...)
Barcelona, 4 de noviembre de 1750.

Resumen General
CLASE
BARCELONA
TARRAGONA
TORTOSA
TOTAL
Mujeres
84
31
6
121
Muchachas, desde 7 hasta 17 años
29
13
2
44
Niñas, desde 6 años abajo
23
11
3
37
TOTAL
136
55
11
202

Son 121 mujeres desde 18 años arriba, 44 muchachas (...) y a todas se las socorre de cuenta de la Real Hacienda, con el prest y pan que según sus edades está mandado se las asista. Barcelona, 18 de noviembre de 1750.

José de Contamina

jueves, 3 de noviembre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA: hoy salen del anonimato Francisco de Malla y Sebastián Aguilera.

Aún en los primeros años de la década de los sesenta, muchos de los gitanos capturados durante la redada general de 1.749, se hallaban en los arsenales. El tiempo transcurrido y la indeterminación de su pena hizo que la desesperación se adueñara de ellos y se incrementaran los intentos de fuga.
Fuga de forzados de un arsenal

Una de las evasiones más audaces fue protagonizada en 1761 por los almerienses Francisco de Malla, vecino de Bacares, y, Sebastián Aguilera, vecino de Cuevas de Almanzora. Ambos, tras huir del arsenal de La Graña, en La Coruña, tomaron: “toda la vera de la mar arriba, porque no sabían el camino que habían de tomar y restituirse a sus patrias". Perdidos, las dos primeras noches la pasaron "aislados en una isla, que a su parecer estaba como a seis o siete leguas del referido arsenal, hasta que hallaron una población" de cuyo nombre no se acordaban. desde allí atravesaron toda Galicia para encaminarse hasta Asturias, desde donde se dirigieron directamente hacia Madrid, y posteriormente hacia sus casas almerienses.
Durante todo el trayecto se mantuvieron pidiendo limosna, hasta que fueron capturados en Poyatos (Jaén), con lo que se dio por concluida una aventurada fuga de mil kilómetros, truncada a apenas cien kilómetros de su meta final.
La clave de su detención estuvo en que poco antes de la captura, se les había añadido un “mozo de Lorca” en el Barco de Collejares, escasamente a una legua de Poyatos, y que se dirigía a esta localidad tras trabajar "en la Andalucía Baja”. Su presencia fue decisiva en el desenlace, pues al llevar una cabalgadura, aumentó el recelo de unas justicias, que asociando a un mismo tiempo gitanos, mula y descampado; acabaron presumiendo que estaban ante un robo de bestias, por lo que pasaron a comprobar la propiedad del animal.
Francisco y Sebastián, según la declaración de este último, habían sido compañeros “desde el tiempo en que se hizo la prisión general de los gitanos en este reino, habiendo estado juntos desde dicho tiempo hasta ahora, que habrá como doce años, los dos primeros en el castillo y Carraca de Cádiz y los diez restantes en el arsenal de la Graña, reino de Galicia”. De la suerte final de estos dos gitanos nada sabemos, sí que una vez detenidos fueron trasladados a Quesada, desde donde fueron enviados posteriormente a La Carraca (Cádiz), donde esperaron un navío para devolverlos al arsenal de La Graña (El Ferrol), sufriendo allí la pena que se les reservaba a los fugados.
Interior del arsenal del Ferrol

Una de las últimas noticias sobre su paradero se remonta al 23 de mayo del mismo año, cuando el alcalde de Quesada daba cuenta de encontrarse en aquella cárcel dos gitanos desertores del arsenal del Ferrol; y, algo más tarde, en contestación a la anterior, con fecha 16 de junio, se mandaba desde Cádiz  que“se conduzca a este puerto y de él a El Ferrol, desde la villa de Quesada Francisco de Malla y Sebastián Aguilera, gitanos desertores de la Graña”. Aún pasaría algún tiempo para que el traslado se realizara, pues en fechas posteriores se envía otra carta desde Cádiz, en la que se expresaba que “verificado que sea aquí el arribo de los citados gitanos dispondré se pongan en la Carraca, entre tanto que hay navío de guerra para Ferrol, en el que se conduzcan a la Graña”. Lo cierto es que en 1763 no aparecen sus nombres en las listas de los gitanos existentes en los presidios de La Graña, La Carraca y Cartagena. Sí en cambio, aparece en La Graña, el hermano de Francisco: Juan de Malla, a quien en octubre de 1762 se le daba libertad para restituirse a su casa de Bacares.

FICHA de Sebastián AguileraHijo de Francisco. Natural de Cuevas de Almanzora. Cuerpo mediano, ojos hundidos, arrugas en la frente. Capturado con 24 años en Serón, fue confinado en el baluarte de Santiago de Cádiz, fue destinado al arsenal de La Carraca por orden de Ensenada de 17 de mayo de 1750. Superviviente de la tragedia del convoy con destino al arsenal de La Graña, quedó recluido en éste.
FICHA de Francisco de MallaHijo de Antonio. Natural de Bacares. Cuerpo mediano, ojos pardos, señal en el carrillo derecho. Contaba con 16 años cuando fue capturado en Huércal Overa. Fue recluido y destinado en los mismos términos que Sebastián.
FUENTE: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Manuel. La minoría gitana en la provincia de Almería durate la crisis del Antiguo Régimen (1750-1811), Instituto de Estudios Almerienses, 1998.

miércoles, 26 de octubre de 2016

REPARACIÓN HISTÓRICA. Hoy sale del olvido: Ricardo Salomón

Ricardo Salomón, hijo de Luis, era soltero y natural de Lorca, de donde era vecino. Fue capturado en Orihuela la madrugada del 31 de julio, posiblemente en la casa de su hermana Leonor,, quien estaba casada con Antonio Montoya Carreño. Destinado provisionalmente en el castillo de Santa Bárbara de Alicante, pasó a los trabajos del arsenal de Cartagena, en cuyo asiento se le describe como un muchacho robusto de 24 años, aunque de mediana estatura, su piel de color moreno, y poseedor de una nariz gruesa con pintas de viruela en la cara. Su estancia en el arsenal no se alargó mucho, pues se fugó el 8 de julio de 1753.

sábado, 22 de octubre de 2016

INTRODUCCIÓN DEL LIBRO "Nunca Más. Homenaje a las víctimas gitanas del proyecto de "exterminio" iniciado con la redada de 1749

“Nunca más” es una expresión que procede de la memoria histórica y que se utiliza, tanto para rechazar cualquier atrocidad cometida en el pasado como para crear un compromiso que impida su repetición.
El proyecto de “exterminio” de 1749 continúa siendo a día de hoy un acontecimiento “invisible” de la historia de España. Sus víctimas siguen en el anonimato, olvidadas, sin que se les haya reconocido el papel histórico que jugaron en la recuperación de España como primera potencia mundial en el siglo XVIII. Por ello, es fundamental conocer la verdad de los hechos para alcanzar, en la medida que sea posible, una justicia reparadora y rehabilitadora de la dignidad de las víctimas. Solo así se podrá combatir la permanencia de prejuicios y estereotipos, una barrera invisible en el desafío diario que debe afrontar la comunidad gitana hoy en día.
El repudio de la marginación, la exclusión y la discriminación, debe formar parte de todas las iniciativas de memoria y de cualquier estrategia que busque, en el presente, garantizar los derechos humanos y reforzar la democracia, al tiempo de condenar las nuevas formas de ejercicio abusivo del poder, especialmente en los campos relacionados con el acceso a la educación, la salud, el trabajo y, sobre todo, la igualdad.
Cualquier tipo de proyecto para recuperar la memoria histórica es importante, por mucho que desde diferentes esferas se pretenda ignorarlas o minimizarlas como simples “reparaciones simbólicas”. Si no queremos que se caiga en el olvido y en la impunidad, no debemos despreciar ninguna clase de reparación moral, aún más si se pretende crear ámbitos de participación y discursión públicas, cauces en los que se insiste desde el derecho internacional y sin los cuales es imposible educar sobre el pasado y luchar contra los intentos de negar las atrocidades cometidas.
En los últimos años se ha apreciado un interés por reconstruir la historia de aquellos grupos sociales y minorías étnicas que han sufrido procesos de invisivilización. Una expectativa que se traduce en trabajos de investigación que con gran esfuerzo, y a veces con incomprensión, han fomentado el análisis de todos aquellos estereotipos que en el presente se consideran verdades aceptadas, por muy enraizados que estén en la cultura dominante.
Las iniciativas de memoria histórica deben ser el punto de partida que facilite la reflexión privada y colectiva sobre los hechos ocurridos, para poder identificar a los protagonistas y analizar las consecuencias que han tenido en la situación actual del pueblo gitano en España.
Este libro pretende contribuir a la eliminación de la invisibilidad, tanto de las víctimas como del acontecimiento histórico en sí, pero, sobre todo, a recuperar la individualidad de quienes perdieron su libertad, y en algunos casos, la vida, permitiendo dar una satisfacción a sus descendientes y de esta forma completar un duelo pendiente, negado a los gitanos y gitanas del siglo XVIII.
Solo así podremos evitar el olvido y reponer la dignidad de tantos inocentes que fueron víctimas de la intransigencia, desconfianza e ignorancia de una época pasada, que aunque con valores muy diferentes a la actual, no debe quedar eximida de la impunidad que predica la repetida retahíla que pide “dejar descansar a los muertos y no remover más” o "pasar página". Y es que no puede haber descanso, ni tabla rasa, cuando las secuelas son todavía palpables en la sociedad actual.
http://editorialcirculorojo.com/nunca-mas-homenaje-a-las-victimas-del-proyecto-de-exterminio-de-la-minoria-gitana-iniciado-con-la-redada-de-1749/

LAS CUENTAS DE SANTA PAU (Girona-Catalunya)

Santa Pau
Nota de lo que se ha encontrat en lo embargo se ha fec anal gitanos y se han Venus en encant Publich
Primo, un burru a preu de 5 tt 12 P
Id de algunos serros de cañam 5 P 10 dineros
Id se ha cobrar de Jacinto Cotell que debía anal gitanos 1 tt 2 P 6 dineros
Id se ha cobrar de Joan Caromina que debía anals gitanos 4 tt 17 P 3 dineros
Total: 11 tt 17 P 7 dineros

Se es Venus lo burro y lo cañam a veu de pregones y en testimoni de Silvestre Badía y Antón Roch Tots de la vila de Santa Pau, de lo cual dono fee. Yo lo Baix firmat vuy al 29-8-1749.                     Torroella Bayle
SANTA PAU .Wikipedia

martes, 18 de octubre de 2016

DOCUMENTO DEL MES: relación de gitanos que al tiempo del inicio del proyecto de "exterminio" se hallaban confinados en el presidio norteafricano del Peñón de Vélez de la Gomera

El rey ha resuelto en providencia general contra toda clase de gitanos, que los que al presente se hallaren en ese presidio no puedan salir de él sin nueva declaración de S.M, aunque se cumplan los términos porque estuvieren confinados, y que se les mantenga en adelante con la misma clase de desterrados, dándose ahora cuenta de los que hubiere y su estado...

Relación de los gitanos desterrados que hay efectivos en esta plaza.

NOMBRE
EDAD
ESTADO
TIEMPO QUE LE FALTA
ROBUSTEZ
Francisco Reto
40
Casado
43 meses
Mediana
Juan Reto
40
Soltero
43 meses
Buena
Juan de Heredia
50
Casado
13 meses
Buena
Francisco de Flores
62
Casado
31 meses
Inútil
Manuel Antonio Cortés
20
Soltero
17 meses
Buena
Francisco Cortés
60
Casado
17 meses
Mediana
Sebastián de Vargas
40
Casado
34 meses
Buena
Esteban Cortés
36
Soltero
36 meses
Buena
Francisco Jiménez 1º
23
Soltero
15 meses
Buena
Francisco Carrasco
36
Casado
46 meses
Buena
Juan de Torres
66
Casado
62 meses
Mediana
Pedro de Torres
17
Soltero
62 años
Buena
Francisco Maldonado
25
Casado
62 meses
Buena
Salvador de los Reyes
67
Casado
89 meses
Mediana
Juan González
54
Casado
Sin tiempo
Buena
Diego Moreno
18
Casado
15 meses
Buena
Francisco Fernández
36
Casado
24 meses
Mediana
Francisco Jiménez 2º
35
Soltero
43 meses
Buena
Diego Jiménez
55
Soltero
12 meses
Buena
Total: 19         Peñón, 24 de octubre de 1749
Peñón de Vélez de la Gomera

martes, 4 de octubre de 2016

HOY SALE DEL OLVIDO: la familia Patrach

La familia Patrach estaba compuesta en el momento de la redada efectuada en San Feliú de Guisols el 24 agosto de 1749, por Juan Patrach, su mujer María Ángela Patrach y sus hijos Juan y Miguel Bautista. Agregados a ella estaban María, la madre de Juan, y Teresa, su hermana soltera.
Encerrados en la cárcel de Hostalrich, huyeron todos de ella para regresar a San Feliú, donde fueron nuevamente capturados el día 27 de ese mismo mes. Separados por sexos y edades, fueron trasladados a Barcelona, ciudad en la que quedaron recluidos la mayor parte de sus integrantes. Un encierro que se prolongaría hasta el final de su cautiverio por no haber logrado beneficiarse de la orden de 28 de octubre de 1749.

jueves, 22 de septiembre de 2016

DOCUMENTO DEL MES. El marqués de Alos comunica a Ensenada el coste del vestuario confeccionado para los gitanos que por inútiles para el trabajo del arsenal de Cartagena, quedaron recluidos en el castillo de Santa Bárbara de Alicante (12 de septiembre de 1753)

Excmo. Sr.
Muy Sr. mío: estando entendiendo en el vestuario que Su Majestad se dignó mandar se librase a los gitanos presos en este castillo, según orden de Vuestra Excelencia, con fecha de 16 de marzo próximo pasado, y a ocasión que tenía yo percibidos los 2.073 reales 6 maravedíes de vellón de la tesorería para este efecto, de que pasé el correspondiente recibo. Noticioso de ello el marqués de Malespina, Intendente de este reino, me dio aviso de que en su poder tener 16 vestidos de los mismos que anteriormente se dieron a los gitanos.
Deseando ahorrar este menos gasto a la real Hacienda, pedí me los remitiese, y ejecutado se fabricaron los cuatro restantes (con las camisas de los expresados 16 vestidos que remitió sin ellas el Intendente) hasta 20 respecto de que el uno murió y desertó el otro, que componían el número de los 22 gitanos.

El coste que han tenido los mencionados cuatro vestidos y 16 camisas, es de 568 reales 32 maravedíes de vellón, como informa la relación adjunta, y rebajados de los 2.073 y 6, restan 1.504 con 8 maravedíes que Vuestra Excelencia se servirá destinar a los fines que sean del agrado y satisfacción de Vuestra Excelencia.
Calabozos del castillo de Santa Bárbara en Alicante

domingo, 11 de septiembre de 2016

GASTO ANUAL PARA MANTENER A LAS GITANAS PRESAS EN LA CASA DE MISERICORDIA DE ZARAGOZA


 Estadillo confeccionado por Pedro Ferrada y González, contador mayor del Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, regidor perpetuo de ella (12-12-1752),

Sala para calenturas
Reales de plata
Un médico colegial con sueldo de
500
Un mujer con título de madre, con el de
60
Dos criadas para la asistencia de enfermas, con el de
64
Una lavandera, con el de
104
Aceite para una lámpara, a 4 onzas por día, que corresponde al año 122 libras, a medio real de plata
61
Carbón para los braseros en todo tiempo, a una arroba y media por día, al año 547 arrobas y media a un real 1/8
616
TOTAL
1.405
Sala para cirugías
Reales de plata
Un médico colegial, con sueldo de
500
Un maestro cirujano colegial, con el de
500
Un mancebo o cataplasmero, con el de
60
Una madre, con el de
60
Dos criadas, con el de
64
Aceite según su dotación, 122 libras
61
Carbón en todo el año, 547arrobas y media
616
TOTAL
3.266